Si acabas de aterrizar en El Puerto de Santa María, te habrás dado cuenta de que aquí el vino no es solo una bebida, es una religión. Pero entramos en una bodega o en un bar como Plan B y vemos nombres como Fino, Amontillado, Oloroso… y es normal sentirse un poco perdido.
¿Cuál es el más seco? ¿Cuál no me va a dar dolor de cabeza? ¿Con qué tapa va cada uno? No te preocupes. Vamos a explicarlo de forma que, aunque no hayas probado una copa en tu vida, hoy salgas de aquí como un experto.
El Fino: El rey de la alegría
Es el vino más famoso de la zona. Es de color oro pálido y, si lo hueles, te recordará a la levadura y al campo.
- ¿A qué sabe? Es muy, muy seco y muy ligero. Es como beberse la brisa del mar.
- El truco para no fallar: Se bebe siempre muy frío. Si te lo sirven del tiempo, algo va mal.
- El maridaje ideal: Pídelo con algo salado. Unas aceitunas, unas almendras fritas o, por supuesto, nuestro pescaíto frito.
El Amontillado: El vino con «dos vidas»
Este es para los que buscan algo con más personalidad. Empieza siendo un Fino pero, con el tiempo, cambia y se vuelve de color ámbar.
- ¿A qué sabe? Tiene un sabor más intenso, como a avellanas o madera. Sigue siendo seco, pero tiene más «cuerpo» que el Fino.
- El maridaje ideal: Es el mejor amigo de las sopas, los quesos curados o unas buenas croquetas caseras.
El Oloroso: Potencia pura
Su nombre no engaña: huele muchísimo y muy bien. Es de un color oscuro, como la caoba.
- ¿A qué sabe? Es muy rotundo. Aunque no tiene azúcar (es seco), es muy suave al paladar y te recordará a las nueces.
- El maridaje ideal: Este vino puede con todo. Es el compañero perfecto para las carnes rojas, el rabo de toro o guisos potentes.
El Palo Cortado: El misterio embotellado
Dicen que es un vino que «ocurre» por accidente. Tiene la nariz elegante de un Amontillado pero la fuerza en boca de un Oloroso.
- ¿A qué sabe? Es una delicia compleja. Es el vino de los que quieren sentarse a charlar sin prisas.
- El maridaje ideal: Pruébalo con nuestra tapa de atún rojo. La combinación es, sencillamente, de otro planeta.
El Pedro Ximénez (PX): El postre líquido
Aquí cambiamos radicalmente. Este es el vino dulce por excelencia. Se hace con uvas pasas.
- ¿A qué sabe? Es denso, muy oscuro y sabe a pasas, dátiles y miel. Es puro terciopelo.
- El maridaje ideal: Con postres de chocolate, con helado de vainilla o, si eres valiente, con un buen queso azul.
Un par de consejos de «supervivencia» en El Puerto
Estos vinos tienen un poco más de graduación que un vino blanco normal. Disfrútalos trago a trago.
La copa importa
Aquí los servimos en «catavinos» (unas copas altas y estrechas) o copas de vino blanco para que los aromas no se escapen.
Pregunta sin miedo
En Plan B, nos encanta explicarte qué estás bebiendo. Si no sabes por dónde empezar, dinos qué vas a comer y nosotros buscamos tu pareja ideal.
Beber vino en El Puerto es celebrar nuestra historia. Así que, ya sea con un Fino bien frío para empezar o un Oloroso para entrar en calor, te esperamos para brindar.
